Todos hemos probado varios tipos de té. Pero muy pocos usamos el té para bañarnos, una tradición que practicaban nuestras abuelas, usando hierbas, raíces y flores para tomar un baño casero.
En la Europa pagana y las culturas indígenas de América, se usaban con propósitos mágicos ¿Te acuerdas de los baños de ruda?, pero en nuestra era moderna donde ya no creemos en mitos, los usamos para relajarnos y embellecernos.
Los baños de té, ayudan a restaurar el balance natural de la piel, combatir el calor y son muy relajantes.
Los ingredientes que se usan son económicos. El tratamiento no dura más de 10 o 20 minutos. Te invitamos a sumergirte en aguas de hierbas y a relajar tu mente y tu espíritu.

Ingredientes:
1/4 tasa de hojas de menta o hierba buena
1/4 tasa de manzanilla
1/4 tasa de té verde
1/4 tasa de harina de avena (sin azúcar)
6 gotas de aceite esencial de lavanda
6 gotas de aceite esencial de Neroli
Opcional: Corta un pedazo de tela delgada de algodón, en circulo de aproximadamente 15 pulgadas de diámetro.
Una vela aromática
Un par de toallas limpias
Una loofah o esponja natural
Procedimiento:
Combina las hierbas y coloca en el centro de la tela, levanta los extremos y ata el centro formando un manojo (que no quede muy apretado). Pon 1 litro de agua a hervir, cuando este hirviendo, coloca las hierbas sueltas o la mezcla en la tela.
Prepara la bañera con agua tibia, añade los aceites, la avena y el té de las hierbas (y la bolsa de tela con hierbas si la tienes).
Sumérgete en la bañera y disfruta de las propiedades benéficas de las hierbas y aceites. El agua no debe estar muy caliente, para que ayude a balancear la piel. Este baño cacero es ideal para hombres y mujeres.
Opcional: enciende tu vela aromática y pon tu música favorita.
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